Reseña: King Dude en Palíndromo

El pasado viernes tuvimos la oportunidad de ser parte del primer show en México de T.J. Cowgill y su banda, proyecto que es mejor conocido desde hace unos años como King Dude. Una mezcla de folk, country y rock, una materialización musical de ese nicho literario conocido como Southern Gothic, donde la narrativa gira alrededor del mundo rural norteamericano y utiliza elementos sobrenaturales para conducir la historia.

La cita fue en el siempre confiable Palíndromo, espacio comercial/cultural que siempre da cabida a este y varios tipos de presentaciones con audiencias pequeñas pero que siempre responden. En esta ocasión casi un centenar de personas se dieron cita. El cuero, la mezclilla y los parches sobre la ropa dominaban la escena y aparecían a donde quiera que voltearas.

En esta ocasión, el acto encargado de abrir fue la banda tapatía CVRN, se pronuncia Caverna, que está integrada por miembros de otras bandas locales más conocidas como Disidente y IV Manos. Esta ocasión marcó el regreso de CVRN a los escenarios después de lo que fue una prolongada pausa.

Su sonido no se alejó demasiado de lo que esperarías conociendo la trayectoria de sus integrantes y sus otros proyectos. Para mi fue como ver a una versión un poco más cruda y pesada de Disidente. Con canciones como un enfoque muy preciso en coros muy pegajosos y aptos para el sing-along y riffs de guitarra con mucho groove e inspirados en el hard rock clásico.

Después del set de CVRN  y cerca de la media noche T.J. Cowgill y los músicos que lo acompañaban subieron al escenario, de negro de los pies a la cabeza y con un semblante bastante serio, de miradas profundas y pocas palabras. Esa primera impresión de ellos es totalmente diferente a lo que en realidad nos mostraron durante su set.

Después de interpretar su primera canción y aparentemente más en confianza gracias a la respuesta del público, nos demostraron sus sentido del humor y se el tiempo para bromear sobre varias cosas. Sobre sus desencuentros respecto al set que habían planeado, el contenido de algunas de sus canciones que en palabras del propio T.J. era bastante estúpido y la gran aceptación que su primer público mexicano tuvo sobre esa mismas canciones estúpidas.

Sin duda la voz cavernosa y teatral de Cowgill es el drive de todas las canciones y se lleva el mayor porcentaje de atención, dentro de un pequeño lugar como los es Palíndromo te cautiva y te deja la impresión de que probablemente no hubiera necesitado de un micrófono en primer lugar.

Su set incluyo las canciones Holy Christos, I Wanna Die at 69, Death Won’t Take , Deal With The Devil, Fear is All You Know, Jesus in the Courtyard, Silver Crucifix, Swedish Boys, Sex Dungeon (USA), The Heavy Curtain, Rosemary y Black Butterfly.

Seguidas de un encore en solitario de Cowgill con canciones como Lucifer’s The Light of The World, River of Gold  y Spiders in her Hair y uno con la banda completa de regreso para interpretar la emotiva Miss September.

Abajo les dejamos algunas fotografías de la noche que se vivió el pasado viernes:

 

Texto y fotografías por: Alfredo Ávila