Reseña: Ariel Pink en C3 Stage

¿Qué es lo que convierte a un músico en una personalidad realmente especial? Cualquiera podría argumentar que es su talento a la hora de componer o ejecutar su música y su canciones o quizás que es la facilidad que tiene de conectar e influir sobre su público y otros músicos y artistas.

Ambos, según el caso, pueden ser argumentos convincentes y son utilizados con frecuencia tanto por la crítica musical como por el público al momento de tratar de responder esta pregunta.

Sin embargo, yo creo que se requiere de algo más para responder esa pregunta, lo imagino como una cualidad intangible dentro de los músicos, una que es más fácil de cachar cuando tienes la oportunidad de presenciar la música de tal o cual artista en vivo, tratando de ponerlo en palabras, lo describiría como la materialización de la personalidad y creatividad, algo que es único para cada artista, independiente de la complejidad o virtuosidad de la música en si.

Tener la oportunidad de ver a Ariel Pink fue de cierta forma una confirmación a esta convicción que tengo. Musical y emocionalmente la presentación de Ariel y los músicos que lo acompañan es una en su tipo, una que se siente en verdad especial y que sobre todo llenó al C3 Stage de muchas emociones y le dio al público que se dio cita el pasado jueves una noche llena de baile y brillo, aún con algunos problemas de audio que de repente fueron evidentes.

Principalmente escuchamos canciones de su más reciente álbum Dedicated to Bobby Jameson entre ellas el track homónimo, Bubblegum Dreams, Another Weekend, Do Yourself a Favor, Feels Like Heaven o Time to Meet Your God además de algunos otros temas más clásicos como White Freckless, One Summer Night, Lipstick y Put Your Number in my Phone del álbum Pom Pom, 2013 y Round and Round del álbum Before Today, 2010 el cual sirvió para terminar el set de esa noche.

A la salida del recinto pudimos ver a Ariel convivir un durante un rato con algunos de los asistentes, muy tranquilo y con una cerveza en mano aceptó a tomarse algunas fotos con quienes estaban ahí y al poco tiempo lo perdimos de vista, poco quedaba por decir después de su presentación.

Acá tenemos más fotos de la que fue la primer visita de Ariel Pink a Guadalajara:

Texto y fotografías por: Alfredo Ávila