Reseña: Tormenta de sonidos y colores – Papa Topo en Anexo Independencia

La primer semana y el primer concierto del año llegaron de la mano, y de cierta manera, llegaron para complacer las nostalgia de todos los veinteañeros que se dieron la vuelta al Anexo Independencia, para poder ver la primera presentación de Papa Topo en Guadalajara, misma que fue parte de la primera gira mexicana que este grupo catalán-balearico, Este proyecto que nació hace ya diez años en la mente de Adrià Arbona y que muchos acá en México pudieron conocer a través de la maravilla que alguna vez supuso el MySpace, ciertamente una de las primeras bandas indie jovenes que resonaron con su debidad fuerza gracias a las que después se llamrían “redes sociales”.

Lección de historia aparte, nuestra primer noche de música del 2018 no comenzó con Papa Topo con dos actos abridores, quienes compartían con los españoles el gusto y la adoración por lo retro cada uno a su manera. El primero de ellos fueron Driver, una agrupación de Monterrey, que tocó un set que incluyó quizás más covers a hits disco de los necesarios.

Uniformados en polos azul pastel y con mucho desenfado, a más de uno les dejó la sensación de estar más bien en la fiesta de una boda. Su material propio sin duda nos dejó la sensación de que habría sido mejor escuchar un set más centrado en sus propias canciones.

Driver

Por otro lado nos topamos Aguilar y sus Maldito Dandys, banda de la Ciudad de México que ejecuta un rock muy suave, con guitarras más que nada tímidas y mucho sintetizador. Quizás su propuesta era demasiado suave en ciertos momentos y más nos enganchaba sus vestuario de lentejuelas que la música en si.

Parece que la obsesión por lo retro que se percibe mucho en nuestra generación ha comenado a dirigir su atención, otra vez, a los la década de los setenta nos dejó y que es probablemente algo que a tus padres les habría gustado más que a ti.

Aguilar y sus Malditos Dandys

Ciertamente no eran demasiadas las personas que esperaban a Papa Topo, aunque probablemente la espera de cada uno de ellos había sido tan largo como la propia historia del grupo.

En definitiva no defraudaron, a pesar de algunos problemitas con el equipo. El grupo le dio un repaso completo a su catálogo. Tocando desde los temas más cándidos de la primera etapa de la banda como Oso Panda o Lo Que Me Gusta del Verano es Tomar Helado, los más maduros y tranquilos como En Un Momento o Enero, o los que en definitiva son una explosión de energía como Opalo Negro, Aquelarre en mi Salón, Chica Vampira o Sangre en los Zapatos.

Incluso, se dieron el lujo de regalarnos un par de sopresitas, como una versión de “Ese Hombre“, canción que un su momento pusieran de moda un par de divas de su época como Lupita D’Alessio y Rocío Jurado, tanto en México como en España.

O una mezcla de Super Disco Chino y Caca Culo Pedo Pis, ambas canciones de una película protagonizado por el dueto musical infantil español Enrique y Ana, dueto que sería el equivalente a lo que para los mexicanos es Cepillín.

Todas las canciones sin excepción fueron coreadas por el público de esa noche, así como todas las coreografías fueron seguidas al paso de la banda por los fans más clavados y es que no era para menos. Ver a a los cuatro sobre el escenario supuso enfrentarse a una vorágine muy linda de colores, sonidos, cambios de vestuario y emociones expresadas de manera muy sencilla, divertida y honesta.

Papa Topo

Al final, quienes quisieron pudieron compartir un momento con el grupo, quienes había esperado tanto tiempo para poder conocer la música de Papa Topo hicieron valer todo ese tiempo y dejaron a los cuatro con una sensación muy cálida, que esa conexión entre músicos y público se dé siempre es especial.

 

Fotos por: Alejandro Becerra Monroy | Instagram: @photomonroymusic | Twitter: @ALX_BM

Texto por: Alfredo Ávila