Vikingos y demonios: Amon Amarth y Abbath en C3 Stage

La noche que Guadalajara se hizo parte de Asgard y atestiguó una batalla sin tregua

Era una tarde de domingo nublada y se podía sentir en el aire, el susurro de la tormenta que se acercaba muy amenazante. Para entrar al C3 Stage, se veía una larga fila llena de guerreros ataviados con sus camisas negras, cabelleras largas y uno que otro hasta con armadura, listos para entrar al pit de batalla a defender Asgard, guiados por los metaleros vikingos de Amon Amarth.

Dicen que las batallas se ganan primero en el cuarto de guerra, algo que Amon Amarth lo sabe muy bien y rindió frutos al conseguir un sonido impecable como en sus grabaciones de antiguas batallas.
Los guerreros ya estaban impacientes gritando y silbando esperando a que sus comandantes sonaran el cuerno que anunciaría su salida a la pelea.


Amon Amarth puso un pie dentro del campo de batalla y el general Johan Hegg contempló a sus guerreros enardecidos por la emoción de tomar sus hachas. Asintiendo contento por un batallón tan enérgico, lanzo al aire la señal de comienzo a la masacre; con un potente estruendo de la guitarra y sus tambores de guerra que hicieron estremecer los nervios de los guerreros, desatando una ola de furia y exaltación.

La batalla había comenzado, era hora de pelear en nombre de Odín y proteger Asgard como lo dictaba la potente, profunda y barbárica voz de Johan, que apoyado por sus sargentos, ejecutaban su metal de guerra con una brutal maestría enardeciendo el furor de la batalla. El comandante levantaba su mano mostrando la señal de guerra y los guerreros levantaron también las manos, cantaban al unísono ¡Amon Amarth! Demostrando su lealtad.


Satisfecho de ver a sus guerreros llenos de pasión y entrega en el campo de batalla. El comandante y sus sargentos levantando su cuerno con cerveza, brindo por la batalla que se estaba librando, felicitándolos e incentivándolos para defender a Asgard como sus guardianes de primera línea. Llamado que los guerreros y guerreras respondieron impetuosamente al ritmo de los tambores de guerra, siempre listos para derrotar al enemigo ya que era el último show de su tour, el último aliento a dar.

Cuando la batalla llego a su fin el comandante Johan, reconoció sus guerreros como los metalheads más férreos de América por tan buen desempeño y rotunda victoria.


Esto género que las paredes del C3 Stage, se cimbraran por el júbilo y alegría de los guerreros asistentes que además de haber defendió a Asgard satisfactoriamente, pasearon por los círculos del infierno junto a la bestia mitológica de Abbath.

Paseo abrumador, extravagante y lleno de violencia por su vehemente black metal promoviendo a los guerreros agitar sus puños y cabelleras de arriba abajo, demoliendo incisivamente a todo lo que tenían a su alrededor.

La tormenta tal vez no se dio en la calles de Guadalajara pero sí dentro del C3 Stage por tan magnificas presentaciones que con regocijo, los guerreros dejaban atrás el campo de batalla

Alejandro Becerra Monroy

Un dude que toma fotos, medio escribe pero que gusta mucho del punk rock y de la música en sí.