Un viaje a otra dimensión: Delta Sleep en Casa Liceo

Si hace tan solo un par de años me hubieran dicho que Guadalajara tendría al menos un show al mes de bandas de math y post rock nacionales e internacionales, mi primera reacción habría sido sencillamente reír, ¿Por qué? Porque hasta hace no tanto un concierto con bandas de dichos estilos era territorio exlusivo paraa ser organizado por las grandes promotoras y sus estratosféricos precios, es cierto que esporádicamente algun promotor independiente intentó hacer el trabajo y llenar un hueco en el panorama musical de la ciudad pero siempre fue dificil ver constancia.

Afortunadamente, en relativamente poco tiempo, el trabajo de promotores como INTRSTLRS en la Ciudad de México e Infinite Loops aquí nos han brindado la alternantiva que tanto hacía falta y que tanto pedíamos varios. Y nos ha permitido presencia excelentes shows en pequeños venues como el de hace unas semanas, encabezado por los británicos Delta Sleep en Casa Liceo.

Incrustado en una gira que los llevó a recorrer nueve ciudades a lo largo de México, el show de Guadalajara marcaba el final de lo que sería la primera parte de la misma. Acompañados por una variedad considerable de talento local, comenzando por mis gallos de Wohl, una banda tapatía que a su manera ha retomado la épica formula tana característica del post rock, valles de melodías preciosas vs picos de caos y ruido, verdaderas explosiones de energía sobre el escenario. Habiendo lanzando recientemente su primer material de larga duración En Vida yo les recomiendo que no les pierdan la pista.

Por su parte Awful Traffic, poniendo casi de manera literal a Tlaxcala en el mapa, estos dos chicos tienen un potencial enorme. Porque aunque jóvenes en apariencia ya se plantan en los escenarios sin una pizca de miedo a interactura con la gente y a ser incluso teatrales. En este momento los veo con todo por delante para que logren pulir esa bella y caótica colección de loops y sonidos que pude disfrutar aquella noche. Nás que el agobio propio del tránsito pesado, su música sería el escape ideal para cuando una situación así se presenta en el día a día.

Después, y quizás de manera apropiada para terminar de acomodar el mood tocó el set de Sad Saturno, quienes son todo sobre ese sonido emeo que tanto nos gusta. La guitarra acustica y el grito desgarrador, narrando historia de fracaso y desamor, son pura catarsis juvenil. Escucharlos es escuchar el corazón adolescente de todos nosotros vertirse sin mucho reparo y si con mucha honestidad. Es obvio que conectan más fuerte con los más jóvenes quienes en un impulso suben al escenario decididos a volver suyas las canciones y quitarles el micrófono a la banda.

Después de un rato, cinco güeros espigados lograron acomodar su equipo y se dispusieron transportarnos a otra dimensión, enfundados en shorts y padeciendo de manera evidentemente el calor del verano tapatío que se habia acumulado en la vieja casita del centro que es Casa Liceo, nos saludaron a todos y después de una breve introducción, los Delta Sleep comenzaron con su set.

El inicio fue algo accidentado, ¿la razón? un ampli de bajo que se negaba a cumplir con su función. El mood se nos escurría, la gente se miraba incomoda y trataba de animar a la banda a que se tomaran el tiempo necesario para solucionarlo, el intermedio sirvió para hacer chistes y contar algunas anécdotas del tour que aligeraron la espera.

Lo que siguió a continuación superó totalmente mis expectativas, la excelente ejecución y el gran corazón que estos chicos imprimen en sus canciones, sumado a una colección de visuales que se proyectaban sobre ellos crearon una escena que pertencía completamente a otro mundo. Pudimos escuchar cortes como Strongthany, Spy Dolphin, Lake Sprinkle Sprankle y la maravillosa 21 Letters, así como un inesperado cover a My Name Is Jonas de Weezer que sirvió para rematar el que por si habia sido un gran gig.