La música fuerte nunca pasa de moda: Sodom en C3 Stage

El juego de decidir que es y que no es relevante dentro del panorama musical es uno que siempre se ha jugado desde la trinchera del periodimos musical, como se imaginarán, siempre resulta ser un ejercicio muy curioso donde aquellos que toman el protagonismo suficiente para que sus opinones se vuelvan tendencia y dicten los gustos musicales se vuelven una caricatura.

Yo no soy un periodista, más bien me considero un aficionado, uno que unos cuantos años a la fecha procura manetener su playlsit fresca, tratando de abarcar el espectro más amplio posible y evitando clavarme demasiado con pocas cosa. Obviamente esto no me excenta de tener mis bandas y musicos favoritos, aquellos a los que siempre regreso cada vez que lo siento necesario y de los cuales nunca me cansaré.

Curiosamente, y apelando a su naturaleza eminentemente underground, me parece que esta dinámica nunca ha estado tan arraigada dentro del heavy metal y su infinidad se endemoniados subgeneros. Y es por eso que en cada oportunidad que tienen, los ejercitos de botas, jeans y tshirts negras se apoderan de los foros musicales tapatíos, es algo que siempre me ha fascinado y que siempre me ha encantado, dentro de la escena metalera siempre ha existido una resistencia a olvidarse de sus idolos y de las épocas doradas del género.

Esa resistencia, convertida en fidelidad logra cerrar brechas generacionales y te permite ver a padres, hijos e incluso nietos asistiendo juntos y logra cimentar relaciones que duran décadas, todo bajo el común denominador del gusto por las guitarras devastadoras y los blast beats.

La reciente visita de Sodom a la ciudad fue una gran ejemplo de lo anterior, un grupo variopinto de metaleros se encargo de copar las banquetas de Av. Vallarta, y desde que les fue posible la puerta de acceso del C3 Stage. Su espera no fue muy larga, como teloneros tuvimos a los locales Immninent Reaper, quienes fueron bien recibidos y tuvieron un sonido muy afortunado, aunque no tomaron a nadie por sorpresa. Aquella noche el plato fuerte era demasiado apetitoso como para salivar con el aperitivo.

Encabezados por su eufórico guitarrista Bernd Kost quién no perdió ningun momento para contactar y sonreir con la gente, Sodom salió al escenario para recompensar esa fé ciega que caracteriza tanto a sus fans, y es que es dificil no tenerla después de ver la actuación de la banda en la que poco parecen pesar los más de treinta años activos. Estos titanes alemanes siguen teniendo el poder de fuego de un fusil M-16.

La atronadora voz de Tom Angelripper dió un repaso a temas clásicos de la banda como Agent Orange, Remember The Fallen, Bombenhagel y Napalm in The Morning asi como a temas de su más reciente material como In Retribution, Sacred Warpath y el tema que da nombre a su álbum de 2016 Decision Day, así como incluso un cover a Iron Fist de Motorhead.

Tenia bastantes meses sin asistir a un show de metal, así que poder presenciar a esta formación de veteranos y pioneros de la mano de un público tan entregado fueron suficiente recordatorio del porque casi siempre son garantía de pasar una excelente noche, una inyección de energía y buenas vibras rodeados de amigos y extraños menenado la cabeza sin consideración alguna por el estado de su vertebras.

Abajo quedan más fotos de la excelente presentación que nos ofreció Sodom: