Reseña: Un día de las madres con The Amity Affliction

El 10 de mayo es para los mexicanos, un día sagrado, día de pasar en familia para festejar a lo más preciado del núcleo familiar, a nuestra madre, por ende, todos planes giran en torno a complacer a la persona que se entrega todo el año incondicionalmente a nosotros, haciendo prácticamente imposible que por nuestra cabeza ronden planes en los que no se incluya a la jefa.  No obstante, habiendo cumplido todo el día en consentir a la reina de la casa, hay veces que hay que terminar el día fuera de casa por alguna fuerza de causa mayor, y eso fue lo que pasó el pasado 10 de mayo.

La banda Australiana The Amity Affliction pisó por primera vez tierras tapatías, teniendo como venue anfitrión el C3 Stage, un recinto ya considerado  como un clásico para la realización shows de envergadura internacional. En esta ocasión el apoyo local estuvo conformado por 7 years, Oceangraves y Let The Oceans Lie, bandas que dejaron todo en el escenario y elevaron los ánimos del público asistente, para ver a una de las bandas que lideran el post-hardcore y metalcore forjado en Oceanía.

A pesar de que la fecha no ayudó mucho, por el motivo mencionado al inicio de la nota, un considerable número de fans, se dio cita para ver a la banda conformada por Ahren, Joel, Ryan, Kyle y Dan, quienes subieron al escenario poco después de las 10 de la noche, para deleitar a sus fans con temas como: This Could Be Heartbreak, I Bring The Weather With MeDeath’s Hand, Youngbloods, entre otros.

Debo decir que la verdad no esperaba mucho de la banda en vivo, pues me parecían una banda más de un genero que se tornó monótono, donde la formula de voces limpias y growls, mezclados con break downs y partes melódicas, dejó de proponer hace tiempo, pero la verdad es que The Amity Affliction es una banda que en vivo suena poderosa cuando lo tiene que hacer, y sublime cuando entra la melodía, la ejecución de los músicos fue soberbia, sin dejar de lado los brincos y demás elementos histriónicos que complementan su show.

 

Fotografías y nota por: Julio Avila