Reseña: Festival Anagrama

El sábado pasado recibimos en la ciudad la primera edición del Festival Anagrama, con un line-up que, salvo un par de nombres, remite a la década pasada y que en papel representaba un lleno seguro en el Parque Trasloma.

Se podría decir que la respuesta de la gente fue buena, ya que desde temprano una gran cantidad de público comenzó a formarse en las puertas de acceso, bajo un sol abrasador que ya es común por estas fechas en la ciudad. Afortunadamente, más entrada la tarde “La Calor” disminuyó y unas gentiles nubes nos refugiaron hasta la hora que cayó el sol.

A nuestro ingreso, de inmediato pudimos notar la diferencia de este festival con otros que año con año han tenido lugar en la ciudad y es que tanto la experiencia previa con la que cuenta Hellow como organizador de festivales de música, así como el poderoso apoyo económico de la marca cervecera que patrocinó el festival eran evidentes.

En ese aspecto, Anagrama les ofreció a sus asistentes una experiencia bastante más interesantes y con activaciones, mecánicas y amenidades más en sintonía con lo que el público de esta festival probablemente se ha encontrado en otros festivales similares. Esto como un principio es un gran punto a favor del festival.

 

El line-up podríamos decir que cumplió dentro de la expectativas esperadas, aún y cuando los proyectos como Foster The People y Ra Ra Riot, no venían precisamente en su prime, ambos sets fueron emotivos y complacientes para con sus fans. También fue grato ver el apoyo que recibieron bandas mexicanas como Forecast in Rome, Wet Baes y Little Jesus por parte del público que llegó desde temprano.

 

Caso aparte la presentación de Crystal Castles, que fue bastante polémica y dividió opiniones entre sus fans, en primer lugar por los notorios problemas de sonido y en segundo lugar por el notorio pero hasta ahora desconocido accidente que llevó a Edith Frances a ausentarse un buen rato del escenario.

 

Quizás inesperadamente el punto álgido de la noche no fue la presentación de Foster the People como headliner sino las presentaciones de Mac Miller y Young The Giant, liderados por un Sameer Gadhia transformado en un increíble frontman.

Tanto el rapero como la banda de indie,  si se encuentran en suave y cómodo punto de gran popularidad, así que viéndolo desde esa perspectiva, ambas fuera las elecciones más acertadas del festival y sin duda fueron las presentaciones que más prendieron a un público que a lo largo del día estuvo más bien aletargado y a la expectativa.

Y es que a pesar de que los organizadores anunciaron una cifra final de asistentes que rozaba las 17.000 personas la percepción general posterior, tanto propia como la de amigos y conocidos que asistieron, es que la cantidad de público fue mucho menor.

A final de cuentas, con sus breves tropiezos y momentos desangelados, me parece que la primera edición del Festival Anagrama fue lo suficientemente exitosa como para asegurarle un continuación el próximo año.

Acá les dejamos un galería más completa de los actos que más disfrutamos durante el festival:

Texto, fotos y demás por: Alfredo Ávila