NRMAL, se gentil, es mi primera vez

Un festival que cautiva solo por su concepto. Ya van dos años que el antojo por ir a NRMAL me quema el intestino. Debido a mi pobreza tuve que ir posponiéndolo, este año con todo el animo de conocer cosas nuevas terminé asegurando la ida junto a unos amigos.

Algo que me encanta de este evento es que no vas a ver a tu banda preferida o a corear canciones, el concepto que creo que el NRMAL ha creado es generar un espacio de encuentro entre gente curiosa con gustos musicales algo raros y bandas que no son muy conocidas con gusto por tocar música algo rara, con esa idea en mente y expectativas de lo que fuera es que me aventuré a entrar a este festival.

Llegué el primer día a primer hora, la entrada al evento está pensada para teletransportarte a algo completamente diferente a lo que has visto antes en otros festivales. El hype se acumula cuando pasas por la cortina que tapa la entrada y a la hora de salir se abre un mundo frente a ti (La verdad ese mundo no es muy grande) pero vivir en él es algo que repetiría cada año sin pensarlo dos veces.

Par Ásito

La mejor sensación y la que más abunda en el NRMAL sin duda es la sorpresa, bandas de las que solo has oido una que otra canción, que solo “como que te suena” o que conociste unas semanas antes demuestran que una presentación en vivo es lo único que necesitan para engancharte. Cada performance puede encantarte o simplemente hacer que te retires del escenario para ver a otros, cada banda con sus trips únicos y su buena vibra hacen que cualquiera que guste de dejarse sorprender logre su cometido.

Kablam

Bailar al ritmo de Black Devil Disco Club, tripearme con Holy Wave, impresionarme con la maravillosa voz de Circuit des Yeux, descubrir que tocar el pandero tiene su chiste gracias a The Brian Jonestown Massacre o simplemente el hecho de poder de platicar con los protagonistas de estos proyectos son cosas que ningún otro festival te podría dar.

Seguramente nos volveremos a ver NRMAL, cada rincón de ti me fascinó. Cómo desearía que nuestra querida GDL pudiera ser capaz de retener festivales como éste o de perdis que la gente se abriera a conocer nuevas propuestas y dejar de encasillarse en las mismas bandas todo el tiempo.

Running

Este es mi top 5 de bandas que más me latieron:

Rakta: Este trio de chicas simplemente me volaron los sesos. Abriendo el escenario el segundo día, estas brasileñas tocaron lo que podría ser con facilidad la música de fondo de un capitulo de Evangelion o un ritual de hechicería. Sin dudarlo las vi nuevamente acá en Gdl el día que tocaron en La Kalaka y espero puedan venir nuevamente.

Kablam: La única dj del top, el sonido de las mezclas de esta mujer fueron algo sorprendente. La distorsión y manipulación extrema de música pop fue lo que más me llamó la atención, en un momento estabas escuchando wake me up de Evanescence y al siguiente tus huesos estaban vibrando al grado de sacar polvo, sus presentación en Boiler Room ya es cosa de diario en mis horas de trabajo.

Holy Wave: Con Psychedelic del sabroso, Holy Wave fue un set para dejarse ir. Un trip super suave y que te hace voltear los ojos mientras levantas la cabeza lentamente. Este grupo de Texanos y los visuales que proyectaron a sus espaldas fueron unas de mis partes preferidas del primer día.

I.D.A.L.G: No supe como o porqué pero sin querer terminé en el stage en el que se estaban presentando estos canadienses tocando punk psicodélico, fue algo increíble y agradezco haber terminado ahí. Con versos en francés y unos riffs de guitarra sabrosos, I.D.A.L.G me hizo sacudir la melena todo el set. Esto sin mencionar el crush que tengo con su vocalista. 

Tasha The Amazon: Yo no soy mucho de hip hop o rap, pero DAMN! ¡Tasha sabe como armar una fiesta! desde que entró a escena hasta que salió la gente no hizo nada más que bailar como si no hubiera un mañana.

Texto, fotos y demás por: Isaac Anaya

Fotos del sábado

Fotos del domingo