Los Colores del Nrmal: Negro

Desde hace cinco años, el Festival Nrmal se ha encargado de ofrecernos el evento con más propuesta en México, esta arriesgada actitud es palpable en la organización del evento, en el público que asiste pero sobre todo en los proyectos que se presentan.

Y entre tanta variedad, a veces es un poquito fácil perderse entre los nombres que aparecen apilados unos sobre otros en el cartel, así que decidimos desmenuzar la colorida maraña en el cartel de este año y presentarles a nuestros proyectos favoritos, lo que han estado haciendo últimamente y que pueden esperar de ellos el 12 y 13 de marzo.

En esta ocasión daremos un vistazo a las proyectos más chonchos y oscuros del cartel, que aunque extendiéndose a través de distintos géneros estos proyectos rescatan sonidos e ideas afines. La agresión sonora y su papel como herramienta para darle salida a esas emociones que por lo general son incómodas de expresar y lidiar con ellas.

(SIC)

Nos emociona saber que al fin tendremos la oportunidad de clavarnos con la experimentación e improvisación que caracteriza a este duo con base en la Ciudad de México, conformado por Rodrigo Ambriz y Julian Bonequí, quienes en su presentaciones transitan de manera frenética entre percusiones e improvisaciones vocales distorsionadas con las que van construyendo escenas bastante escabrosas y teatrales.

Este duo ha tenido la oportunidad de presentarse en varias ciudades de Europa además de apariciones en la edición 2014 del Festival Bestia, abriendo para Neurosis y The Ex, y en la tercera edición del festival del Colectivo Lxs Grises. Sin duda una de las propuestas nacionales que mas cuidan y se adentran en su acto en vivo.

The Body

Dentro de una escena donde músicos y fans se jactan mucho de la autenticidad de su trabajo y de la lejanía que tienen del mainstream musical, The Body resaltan como unos verdaderos rebeldes y asiduos de lo poco convencional, han preferido un roadtrip para llegar al festival rechazando un cómodo y práctico viaje en avión. Sin caer en las complacencias propias de las fórmulas más populares del metal este duo, ajam otro duo, asentado en Portland, se han mantenido activos por un poco más diez años retándose constantemente a experimentar con su sonido y cambiando, lanzamiento con lanzamiento, cualquier idea que tengas respecto a como se siente un álbum suyo.

Es también por esto que Chip King y Lee Bufford, gustan de acercarse con proyectos para lanzar material colaborativo, tan solo el año pasado lanzaron 3 materiales de este tipo, uno con la banda de doom metal Thou y otro con la de black metal Krieg ambos estadounidenses además de otro con el grupo experimental japonés Vampillia. Mientras que para marzo 18, saldrá a la venta su siguiente material llamado No One Deserves Happiness, el cual en sus palabras será “el disco de pop más repulsivo de la historia” demostrándonos con esto otra faceta y otra manera de acercarse a ese sonido que en vivo es monolítico y abrumador.

Así que probablemente estaremos escuchando algo de este nuevo y asqueroso pop durante su presentación en el festival Nrmal.

A Place To Bury Strangers

Por su parte, este trío neoyorkino viene de lanzar el que quizás es su mejor y más sólido material en su carrera, a lo largo de los 11 tracks que conforman Transfixiaton lograron al fin explotar esa variedad de sonidos que van del noise más estridente a las melodías shoegazeras vivaces, casi bailable. Además de alcanzar otros terrenos a los que no se habían aventurado aún como los lentos y sustanciosos guiños dronezcos en algunos tracks.

Y aunque en un sentido diferente a la de los dos proyectos de arriba, la estridencia y la agresión de las que esta banda alimenta su música se manifiestan por sobre todo en sus actos en vivo y con la misma escuela de las bandas que en los años noventa popularizaron el shoegaze, hacen que los decibeles alcanzan niveles obscenos, de esos que te hacen sentir físicamente mal, como enfermo, y que te deja con tinnitus horrible al día siguiente.

Algo que también es bastante importante para el sonido de APTBS, son los efectos customizados que su frontman Oliver Ackermann, consigue para sus instrumentos en su taller de pedales de distorsión Death By Audio.

 

Pronto más colores:

Azul

Verde

Amarillo

Rojo

Texto por: Alfredo Ávila